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viernes, 11 de junio de 2010

IRME

Qué sentido de la vida

Cuando estás ya casi muerto.

Te sitúas casi en la nada,

Ni tienes ganas, ni aliento.

¿Por qué me miras tan seria?

¿No ves que no tengo sueño?

Tu silencio me traspasa

¿Me querrás después de esto?

Solo yo te veo ahora.

No sé. Te quiero y te siento.

Tu silencio me traspasa

Como si me culparas de miedo.

Tú me quieres aún con vida,

Yo sé que casi estoy muerto.

No tengo hambre ni gestos,

Ya se me pasó ese tiempo.

Ni frío ni ahogos me afligen;

Solo quiero estarme quieto,

Sin que nadie ya me obligue

A miradas sin consuelo.

No me violentes las horas

De cuerpo presente quieto.

Ni al ruido de la acera

Ni a los pájaros inquietos.

De los gritos que ya fui

Y ahora me llegan de lejos.

Déjame suelto que vuele,

Mira que me viene el miedo.

No te enfades si no entiendes

Que ya vuelo porque puedo.

Esto se hace una vez

En la vida y sin repuesto.

Adiós para siempre amor

Quererte fue mi consuelo.

Me da igual adónde iré.

Tu sigues siendo mi cielo.


En Villanueva del Ariscal a 10 de Junio del 2010

2 comentarios:

  1. Somos seres que necemos con fecha de caducidad, lo importante es el periodo consumible y espero que tu lo rellenes de versos como este sentidos y rofundos y que las palabras se te enreden y te llenen este mundo.
    Me ha gustado mucho Jose es bueno diría que muy bueno.
    Besos

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