Google+ Badge

jueves, 30 de septiembre de 2010

Lineas de bajo coste (O así)

Íbamos a Roma invitados por mi hija, ya que había tenido la osadía de cumplir sesenta tropos de años, y aunque yo me había plantado en los cuarentas y casi todos mis amigos me habían alcanzado, seguían mirándome el D.N.I. ( Porca miseria), jodíos amigos.

Vuelo directo Sevilla-Roma con Rayanair, línea de bajo coste y de imprevisibles consecuencias para el sufriente. YO.

Me informé vía internet de las condiciones del vuelo:

-Maletas de cabina con el máximo de 10 Kg., incluidos bolsos, cámaras de fotos, y demás artilugios que un turista circunstancial suele llevar al viaje de su vida.

-Para pasar el control de seguridad, minúsculos botecitos de los mejunjes ordinarios para una limpieza corporal correcta.

-El que llega primero a la cola, a veces la fila es de seiscientos metros, coge el asiento que quiera en detrimento del más alto o el más gordo que te aseguro lo pasará fatal, ya que no podrá moverse en todo el trayecto.

-Nada de atenciones de la tripulación, ya que estas las tienen reservadas para quien paga. Incluso te miran con desprecio.

Te venden “rasca y gana” con promesas de miles de euros y coches deportivos. Los perfumes y joyas que te venden en el catálogo y que dicen un 35% más baratos, mentira. Mi mujer utiliza una de esas colonias y difiere en el precio 3 € a favor del Corte Inglés.



                                                                            

-No hay autobús ni túnel hasta el avión, estuvimos andando casi dos kilómetros y a subir por esas escaleras estrechas de los aviones en pista, con esa mirada de la azafata que te ve como un pringao.

Hago un inciso para dejar constancia de mi idea del “bajo coste”.

Yo pensaba que la empresa ahorraba en estas cosas:

a) Los pilotos al no haber podido entrar en Iberia, cobraban menos que estos y trabajaban más horas.

b) Los azafat@s al no saber más idiomas que el vernáculo, cobraban la mitad, ya que eran honrosos camareros aéreos.

c) Si no te dan ni agua ni periódicos ni toallitas ni nada, otro ahorro. (Solo te dejan mear, y ya están pensando en cobrarlo).

d) Pensaba que podíamos llevar algo cada uno y compartirlo: tortillas de patatas cortadas a cuadritos, empanadas gallegas, montaditos de lomo, chacinas variadas y cuadraditos de diferentes quesos, y que la tripulación solícita, iría repartiendo en sus carritos a todos sin importar quien había traído qué. En vez de latas de refrescos o de cerveza que son muy caras, litronas de todo en vasos de plástico, y por supuesto a un módico precio.

Pero no. La cruda realidad se impuso: Latas de cerveza o de refrescos a 4,50€. Agua 2,50 y si querías un bocata, de 5,50€ en adelante.

Íbamos de Sevilla a Roma y viceversa. Solo el piloto nos habló en inglés, que por lo visto hay que saberlo por cojones, las aeromozas solo sabían italiano, y cuando querían que nos enteráramos de algo te ponían una cinta grabada en italiano o en inglés; nunca en español. ¿A qué jode?

En el próximo relato os hablaré de Roma y...
Os tengo que contar muchas cosas. Aquí hay tema.





En Roma, a 23 de Septiembre del 2010

martes, 21 de septiembre de 2010

Gitanos

Los están echando de todas partes y los gobiernos de la Unión Europea mirándose el dedo envés de a la luna. Antes de que lo hiciera Francia y su glamuroso presidente Sarkozy, fue Italia y después vendrá la señora Merkel que ya ha anunciado el levantamiento de varios campamentos de gitanos, aunque ya ha empezado a repatriar a Kosovo refugiados de ese país extracomunitario.

Y que pronto se han puesto los gobiernos de acuerdo en esta tropelía, incluido nuestro presidente Zapatero y su Alianza de Civilizaciones, y en contra de la vicepresidenta de la comisión Viviane Reding, que ha quedado como imbécil ante la piña de los estados de la Unión, cuando en otros asuntos tardan años en ponerse las pilas. Y eso que estamos hablando de ciudadanos comunitarios.

Puta y pura hipocresía. Nosotros tampoco los queremos viviendo de vecinos, con esos niños siempre con mocos y descalzos. Y si van en el autobús procuramos alejarnos de ellos no vaya a ser que nos manchen con su mirada o su palabra.

También es verdad que en este país tenemos larga experiencia en estas deportaciones: Judíos, moriscos, sefardíes, luteranos, calvinistas, moros, subsaharianos y hasta republicanos por el solo hecho que habían perdido la guerra. Y al que no se iba se le quemaba en nombre de Dios en las hogueras de la Inquisición o se le castigaba a trabajos forzados hasta morir.
 
Ya que en nuestra rica Europa tenemos dinero para proteger nuestros bosques, nuestro lince ibérico o el oso pardo, nuestros ecosistemas y a la mosca del vinagre, deberíamos inventarnos algo para incorporar a los gitanos a nuestra cultura respetando sus costumbres e intentar escolarizar a sus hijos, darles una vivienda digna y formarlos para incorporarlos al mundo laboral.

¿Imposible con esa gente? ¿Por qué? Creo que muchos de nuestros gitanos españoles actuales lo han conseguido, ¿Por qué no todos? Con un programa adecuado se conseguiría. Con comida, vivienda y cultura, cultura y cultura.

Además existe el binomio gitano igual a delincuencia lo cual es totalmente falso, ya que ladrones somos potencialmente todos mientras no se demuestre lo contrario. Se podrían ayudar económicamente a esos países, Rumanía y Bulgaria principalmente, para que estas personas no tuvieran que emigrar y se incorporaran a su país como ciudadanos normales sin más cortapisas que el respeto a los demás y las leyes que regulan la convivencia, aunque conozco a algunos que no les importaría gasearlos como ya hizo Hitler en la peor historia de la historia.

Es muy fácil pontificar, pero démosle soluciones como al “cambio climático” o la conservación de la ballena blanca o el atún rojo del Mediterráneo, antes que desaparezcan.



En Villanueva del Ariscal a 21 de Septiembre del 2010



martes, 14 de septiembre de 2010

Reflexiones

Llevo un tiempo en un estado catatónico y de indolencia total. No sé si será que se acaba el verano o que cada vez que se acerca mi cumpleaños, me entra una tristeza por el tiempo pasado que no puedo recuperar ni evitar. Pero joder, también hay que ser positivo y pensar que aunque hubo de todo, el tiempo y la memoria nos suele recompensar con los buenos ratos pasados y no con las desdichas y penas.

Pensar en los buenos momentos de los acontecimientos familiares, bodas, nacimientos, celebraciones navideñas, cumpleaños, etc.…

En los viajes a otros espacios desconocidos de España y del extranjero, en los sentimientos de felicidad que sentimos ante nuestros primeros y últimos regalos de Reyes, en el recuerdo del primer roce con la persona amada y por supuesto el primer beso y la ternura que te entra al tener en brazos a tu hija o a tu nieta, el regalo de la amistad, la lágrima y el llanto en algunas ocasiones en que nos sobrepasaron los sentimientos.

Tantas cosas se te vienen a la mente, tan dispersas y diferentes, que quisieras organizarte los recuerdos como si de la Historia de la Humanidad se tratara, cuando la realidad es que estas historietas que solo son interesantes para ti, aburren a tus semejantes.

Es como cuando te encuentras con amigos y empiezas a hablar de la “mili” o de los fiestorros que organizabais en fin de año y empiezas a preguntar por fulano de tal o por Mª Dolores, la cual susodicha nos gustaba a todos. Los guateques en casa de Adolfo o de Mº Luisa, con su madre de buen ver y viuda joven que le gustaba bailar con nosotros. Incluso recuerdo que alguno se enamoró perdidamente de ella.

Las largas tardes de lluvia, cuando después del colegio, no podías bajar a jugar al balón un rato a la calle con tus amigos, el desayuno con churros después de la misa del Domingo, la primera nevada que vimos y nos sorprendió sin abrigo que ponernos pero que tampoco necesitábamos, atareados como estábamos haciendo un gran muñeco de nieve.

Vida y recuerdos largos y brumosos donde todo de idealiza pintándose de colores, como acuarela viva de tu historia y que con el paso del tiempo te hacen sonreír por cómo éramos y las tonterías que hacíamos y con lo que nos divertíamos. Que de veces nos hemos sentido avergonzados de aquellos actos de juventud o de borracheras, como cuando competíamos a ver quien llegaba más lejos con la meada en mitad de una calle cualquiera.

Pero se acabó. A partir de ahora voy a disfrutar como un enano de todo lo que me dejen hacer la naturaleza y mi mujer, por no hablar del coñazo de mi médico. Aprovecharé intensamente el tiempo que me queda y me beberé las alegrías hasta la última gota.



En Villanueva del Ariscal a 14 de Septiembre del 2010

lunes, 6 de septiembre de 2010

Pisa de la uva en villanueva del Ariscal

San Ginés llega en procesión con las autoridades municipales y Reinas, capataces, banda de música y público en general a la Caseta Municipal para el acto de bendición del primer mosto.
Don José borrego Vazquez,(El Chochero), Capataz Mayor desde siempre y encargado de toda la operación.
Damas y lagareros infantiles con el Sr. Alcalde D. José Castro Jaime.
Reina de la Vendimia 2010 y sus Damas de Honor
¡Y de Villanueva es! Y que buen vino.
Posted by Picasa

jueves, 2 de septiembre de 2010

El Gafe

Eran unos días antes de Navidad. Pero después de la “Purísima”. Y hago esta aclaración porque últimamente en Noviembre ya es Navidad en “El Corte Inglés”, en algunas ciudades brillan bombillitas y estrellas, y los Papás Noeles danzan con sus campanas y sus Oh!, Oes!, y el Supermercado de al lado de mi casa ya tiene mazapanes y turrones de los que vuelven a casa por Navidad y Sidra El Gaitero, la mejor del mundo entero.

Resumiendo. Que me había quedado solo en casa, sin nada que leer y aburrido de que siempre me manden los mismos E-Mails y de que cada dos por tres se me vaya el Internet de tropecientas Megas a la mierda, cuando vi que mi mujer había dejado el “Portal de Belén” a medias, antes de salir con su hermana de compras.

Así que me dije: “Le voy a dar la sorpresa”, y vaya si se la día.

Empecé por tirar un saquito de serrín que estaba oculto dentro del molino de harina, pero al intentar impedirlo, rompí las aspas de dicha máquina quijotesca. Es lo primero que hacía y ya la estaba cagando. Para intentar remediar el desaguisado, fui a buscar el pegamento. Pero aquí quiero hacer una pausa y contaros un chiste que algo tuvo que ver conmigo:

El que entra al médico con un ojo cerrado y le dice: “Doctor ¿El Loctite es colirio? (Risas de fondo).

Pues bueno, me fui a buscar el pegamento para pegar las aspas del molino pero no podía abrir el tapón, pues como siempre estaba pegado. Se me ocurrió coger el tapón con los dientes y hacer más fuerza, pero el tubo se rompió y me llenó las manos y la boca. Me asusté y me fui al mueble de cocina bajo, en el que había alcohol para darme enseguida y disolverlo.

Al agacharme, me día en la frente con el tirador de la ventana, haciéndome una brecha de regular tamaño y empecé a sangrar. Intenté coger el algodón del mismo mueble, pero se me pegó a la mano y tiré un bote de jarabe para la tos, que se rompió en mil pedazos y esparció su líquido pegajoso por mis zapatos y la cocina.

No sabía que hacer: Los labios pegados, la mano derecha pegada y con un montón de algodón adherido y la frente sangrando aunque hacía presión con mi mano izquierda y un pañuelo, además de mis pies que se pegaban al suelo.

Lo único que se me ocurrió fue coger el coche e irme a Urgencias al Hospital cercano.          

Al bajar del coche en la entrada a Urgencias, un celador me vio con la cara llena de sangre, así que corrió hacia mí con una silla de ruedas.

Yo no podía hablar, pero el celador corría con la silla por los pasillos hacía Traumatología, de tal forma que a la entrada de unas puertas batientes, tropezamos con un carrito que repartía comida por las habitaciones, y rodamos todos por el suelo. Pero habíamos llegado ante el asombro de un médico y varias enfermeras.

A todo esto el móvil no dejaba de sonar y por gestos le dije a una enfermera que era mi mujer la que llamaba.

“Señora su marido está aquí en Urgencias de Traumatología, sangrado por la frente y sin poder hablar”.

Ya me daba igual de todo, así que me senté en una camilla y le explique por escrito al médico todo lo que me pasaba. El médico y las enfermeras no podían contener la risa mientras me atendían.

Me dieron un calmante que me dejó medio atontado, me dieron puntos en la frente, y con no se qué me separaron los labios y me limpiaron las manos, aunque me lo dejaron todo en carne viva. Los labios me los dejaron como un trompetista de jazz.

Al poco llegó mi mujer con mi cuñado muy asustada pero cuando el médico les explicó todo, tampoco podían contener la risa.

Lo último de ese nefasto día fue que la Grúa Municipal se llevó mi coche de la puerta de Urgencias.

Desde entonces no he vuelto a hacer ningún tipo de manualidades por prescripción facultativa y en Navidad no toco ni la pandereta.





En Villanueva del Ariscal, a dos de Septiembre del 2010