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martes, 4 de septiembre de 2012

Miserias personales


Hoy voy a destrozar mi ego ante ustedes vaciándome de todo lo que tengo dentro, tanto anímico como físico; voy a faltarme al respeto desahogándome en mi blog que para eso es mío.
Este final de verano se me han reproducido todas las goteras convirtiéndose en un caño de penalidades físicas, que veremos a ver como acaba si es que acaba.

                                                                 
Yo ya tenía un problema neurológico con un nervio que me recorre la pierna izquierda de norte a sur, pero que se me ha complicado con un problema físico en la cadera del mismo lado , que al decir de mi ángel médico de la guarda, mi querida “nuera adjunta” Viky, la tengo hecha una puta mierda. O sea que me tengo que operar para que pongan una prótesis en mi desdichada cadera, pero mientras tanto estoy en un grito debido a los dolores que tengo y que en poco me alivia la cantidad de pastillas con que estoy destrozando mi sufrido estómago.

                                                               
Bueno, pues imaginar que aparte de esto, tengo la dichosa y fea costumbre de leer casi todos los periódicos, con lo cual y debido a tantas noticias negativas, acojonantes y tristes, el ánimo no me lo levanto ni mirando fotos de hace veinte años cuando me reía de la vida a la que me enfrentaba con una fuerza y una intrepidez de la que ahora carezco.
En esta situación me encontraba cuando me llamó mi amigo-hermano Pedro, para reconfortarse conmigo contándome el negro pesimismo que le embargaba por la caída de perspectivas de trabajo en su empresa, de la que es copropietario y gerente, y que con cuarenta trabajadores en plantilla, ya había reinvertido sus ahorros de toda la vida para no echar el cierre.

                                                   El Sr. de los Eurillos 

Pero como el humor no nos falta, me contó que de la cabecera de su cama había apeado a todos los santos, vírgenes y cristos, sustituyéndolos por fotos de la Merkel, del director del BCE Mario Draghi y de varias reliquias del FMI, del Parlamento Europeo y hasta del director del Banco Central Alemán.
Yo me permití aconsejarle que pusieras algunas velas bajo tanto capitoste, y que aprendiera algunas jaculatorias para hacer más fuerza, ya que nuestros todopoderosos y sobrados gobernantes, estaban más perdidos que Ulises en su barco buscando Ítaca.
En todo esto estaba cuando acerté a leer en el contexto de una novela histórica, una sentencia de un desconocido filósofo diletante que decía:
El ser humano busca el bienestar  y la felicidad por instinto, pues el sufrimiento le da qué pensar. Es como si la capacidad de razonar fuera demasiado pesada.”
Y que más os puedo decir, porque me gustaría tener soluciones para aliviarme esta pesada losa que tengo por sombrero. Sólo me da ánimos, cuando al mirar para detrás, ves que hay mucha gente peor que tú de jodidas. Consuelo de necios, aunque algo es algo.

                                                                     
Me acuerdo de una vez hace tiempo, cuando trabajaba de director de zona en una empresa de suministros hospitalarios, y que estando en una reunión donde nos daban los objetivos de venta para el año siguiente, ante la enorme e injusta carga que nos habían dado a mis delegados y a mí, le dije al director: “Ramón, dame un beso.”
Este se quedó cortado mirándome sin saber que decir y yo le dije: “Es que cuando me joden, me gusta que me besen.”

Desde mi sillón de orejas, a 4 de septiembre del 2012.



2 comentarios:

  1. Animo, que tienes mucho "currelo" que hacer, y tienes un buen respaldo en toda tu familia, a la Viki, no le hagas mucho caso, ya sabes que estos jodidos medicos lo ponen todo muy feo por si acaso, besos para todos. Blanca y Roberto.

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  2. Gracias por tus palabras,pero es que estoy muy jodido. Un beso.

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