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viernes, 6 de julio de 2012

La Roja


Después de casi una semana de habernos proclamado flamantes campeones por segunda vez consecutiva de la Eurocopa, se me ocurren algunas consideraciones sobre tan exitoso evento que hemos hecho propio, ya sea por la falta de buenas noticias económicas o porque ha servido para estar de acuerdo todos en algo glorioso: La Selección Española de Futbol.

                                                             
Y es que a través de nuestros jugadores hemos dado a todo el mundo una imagen de país en clave positiva, ya que aparte de demostrar en el campo que somos los mejores, nuestros muchachos han trasmitido una gran clase como personas humanas por su juego limpio, por su sencillez, por haber sabido apartarse de las bravuconadas o palabrerías chulescas a la que tan acostumbrados estamos en los grandes campeones. Precioso el detalle de hacerle el pasillo a los italianos, como justos subcampeones.
Otra cosa que me ha llamado la atención es que algunas personas y algunos medios de comunicación, se han sentido ofendidos o contrariados porque a nuestra selección se le llame “La Roja”, pensando estos en una reminiscencia de nuestra antigua Guerra Civil, donde los rojos republicanos y de izquierdas eran los malos, cuando la verdadera razón del sobrenombre, es el color de la CAMISETA OFICIAL DE NUESTRA SELECCIÓN.

                                                           
Los mismos que cuando suena el himno nacional en España silban, pienso yo que por choteo, cuando están en el extranjero no sólo no lo silban, sino que al no tener letra nuestro himno, lo acompañan con el ”lala, lala, lalalalala lalanlan la …” , aplauden a la “Roja”, y saltan como acróbatas cantando “soy español, español, español”.
Otro contrasentido es, que en algunas redes sociales y en algunas televisiones se haya hecho campaña para que el premio económico de 300.000 euros recibidos por cada jugador como justa recompensa, tenga que ser donado a ONGS o a los damnificados en los incendios de Valencia.
¿Por qué, siendo justa compensación por un trabajo bien hecho?  
Yo me pregunto si estas personas que promueven la caridad para los demás, serían capaces de dar su paga de beneficios, sus comisiones o sus pagas extraordinarias para esos mismos fines que proclaman como obligatorios para los demás. Como muy bien dijo Andrés Iniesta cuando lo entrevistaron, “cada uno hará con su dinero lo que quiera”. Por supuesto.

                                                                 
                                                                
Son tiempos de grandes incertidumbres por la falta de trabajo o por el miedo a perder nuestro puesto, porque vivimos expectantes a las noticias normalmente malas para nuestra prima de riesgo, para nuestras bolsas y para las pequeñas y medianas empresas, para los autónomos y para los jubilados y pensionistas.
Es difícil escuchar buenas noticias, por lo que cuando vemos a nuestra querida selección jugando al futbol y ganándolo todo, nos olvidamos momentáneamente de nuestras miserias y nos sentimos orgullosos de ser españoles.
Que vengan muchas noticias como esta. Algo es algo, y el que no se alegre es cascarón de huevo.


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